Geriatricians, Internists, and Cardiologists Surveyed About Deprescribing

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Journal of the American Geriatrics Society Research Summary

También disponible en español – Ver abajo.

As you grow older, you’re more likely to develop health conditions that require taking multiple medications—some of which you may take for a long time. Many older people also take over-the-counter (or “OTC”) medications, vitamins, or supplements as part of routine care. As a result, older adults have a higher risk of overmedication, also known as “polypharmacy”—the medical term for taking four or more medications at the same time. Polypharmacy can increase your chances of unwanted reactions (also called “adverse drug reactions”) due to medications taken on their own or together.

To address this increasingly common problem, healthcare providers are focusing on how to reduce the number of medicines older adults are using through a practice called “deprescribing,” which is when health professionals work with patients to decide to stop the use of one or more medications for which the benefits no longer outweigh the potential harms.

Getting both patients and health professionals on board with deprescribing can be key to its success, however. In order to learn more about physicians’ attitudes and approaches to deprescribing medications for older adults, a team of researchers designed a survey. They published their investigation in the Journal of the American Geriatrics Society.

The researchers aimed to learn how frequently physicians from different specialties said they deprescribed cardiovascular medications (drugs for heart conditions) in their practices. Cardiovascular medications, such as blood thinners and medications for lowering blood pressure and cholesterol, are among the most commonly prescribed medication classes in the United States. Although the benefits of these medications for reducing heart attacks and stroke are proven, these treatments also have contributed to rising rates of polypharmacy and adverse drug events in older adults.

The research team was interested in learning why different specialists deprescribed some of these medications, and what difficulties they faced when they did so. The researchers also wanted to know about the priorities different specialties considered when deprescribing. The research team surveyed 750 geriatricians, general internists, and cardiologists.

The response rate to the survey was 26 percent for geriatricians, 26 percent for general internists, and 12 percent for cardiologists.

Over 80 percent of the physicians who responded reported that they had recently considered deprescribing a cardiovascular medication. Adverse drug reactions were the most common reason cited by all the specialties for deprescribing a drug.

Barriers to deprescribing were shared across specialties. One concern was about interfering with another physician’s treatment plans, since some medications may be prescribed or recommended by several different providers who don’t always work together. Another concern was patient reluctance to stop taking prescribed medications.

A majority of geriatricians (73 percent) said they might deprescribe a medicine that was not expected to benefit patients who had a limited life expectancy. This is compared to 37 percent of general internists and 14 percent of cardiologists.

More geriatricians (26 percent) reported concerns about cognition (the ability to think and made decisions) as a reason for deprescribing, compared to 13 percent of general internists and nine percent of cardiologists.

The researchers concluded that their survey showed that geriatricians, general internists, and cardiologists frequently consider deprescribing cardiovascular medications. They noted that successfully implementing patient-centric deprescribing will require improved communication between all physicians and their patients. “We hope our study will contribute to advancing deprescribing as a patient-centered strategy that can improve the safety of medication prescribing practice and improve the wellbeing of older adults,” said the researchers.

If you take multiple medications, you may have questions about your own treatment plans and how they can be changed or improved to better suit your needs. HealthinAging.org offers a range of resources for learning more about how medications affect us differently as we age, as well as steps you can take to discuss medication management with your health professionals. Remember: Never discontinue using a prescribed treatment or make changes to your medications without speaking to a health professional first. If you experience a serious side effect or adverse event related to medications you may be taking, call 911 immediately.

This summary is from “Physician Perspectives on Deprescribing Cardiovascular Medications for Older Adults.” It appears online ahead of print in the November 2019 issue of the Journal of the American Geriatrics Society. The study authors are Parag Goyal, MD, MSc; Timothy S. Anderson, MD, MAS, MA; Gwen M. Bernacki, MD, MHSA; Zachary A. Marcum, PharmD, PhD; Ariela R. Orkaby, MD, MPH; Dae Kim, MD, MPH, ScD; Andrew Zullo, PharmD, PhD; Ashok Krishnaswami, MD, MAS; Arlene Weissman, PhD; Michael A. Steinman, MD; and Michael W. Rich, MD.


Entrevistas con especialistas en Geriatra, Internistas y Cardiólogos Sobre La Desprescripción de Medicina

Cuando uno empieza ha enviejecer, es más probable desarrollar condioniones de salud que requiren tomar multiples medicamentos- algunos de ellos possiblemente tendras que tomar por mucho tiempo. Muchos adultos mayores también toman medicamentos que no necesita receta (medicamentos autoadministrados), vitaminas, o suplementos como parte de la atención de rutina. Como resultado, los adultos mayores tienen un mayor riesgo de sobremedicación, también conocido como “polifarmacia”— el término medico que significa el uso de cuatro o más medicamentos al mismo tiempo. La polifarmacia puede aumentar las probabilidades de reacciones no deseadas (también llamadas “reacciones adversas a los medicamentos”) por causa de medicamentos tomados solos o juntos.

Para abordar este problema que se ha vuelto más común, los proveedores de atención de salud se están centrando en cómo reducir el número de medicamentos que los adultos mayores están utilizando a través de una práctica llamada “desrecetación”, que es cuando los profesionales de la salud trabajan con los pacientes para decidir detener el uso de uno o más medicamentos para los cuales los beneficios ya no superan los posibles daños.

Sin embargo, lograr que tanto los pacientes como los profesionales de la salud esten “a bordo” con la desprescripción puede ser clave para su éxito. Para aprender más acerca de las actitudes y enfoques de los medicos sobre la desprescripción para adultos mayores, un equipo de investigadores diseñaron una encuesta. Publicaron su investigación en la revista de American Geriatrics Society.

Sin embargo, lograr que tanto los pacientes como los profesionales de la salud “participen” en la eliminación puede ser clave para su éxito. Para obtener más información sobre las actitudes y los enfoques de los médicos para recetar medicamentos a los adultos mayores, un equipo de investigadores diseñó una encuesta. Publicaron su investigación en la revista de la Sociedad Americana de Geriatría.

En dicho estudio, los investigadores tenían como objetivo aprender con que frecuencia los médicos de diferentes especialidades dijeron que desrecetaban medicamentos cardiovasculares (fármacos para condiciones cardíacas) en sus prácticas. Los medicamentos cardiovasculares, como los anticoagulantes y los medicamentos para reducir la presión arterial y el colesterol, se encuentran entre las clases de medicamentos más comúnmente prescritas en los Estados Unidos. Aunque los beneficios de estos medicamentos para reducir los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares están comprobados, estos tratamientos también han contribuido al aumento en la polifarmacia y eventos adversos de fármacos en adultos mayores.

El equipo de investigación estaba interesado en saber por qué diferentes especialistas desprescriben algunos de estos medicamentos, y qué dificultades enfrentaron cuando lo hicieron. Los investigadores también querían conocer las prioridades que las diferentes especialidades consideraron al hacer la desprescripción. El equipo de investigación encuestó a 750 geriatras, internistas generales y cardiólogos.

La respuesta a la encuesta fue del 26 por ciento para los geriatras, 26 por ciento para los internistas generals, y 12 por ciento para los cardiólogos.

Más del 80 por ciento de los médicos que respondieron reportaron que recientemente habían considerado la deprescripción de un medicamento cardiovascular. Las reacciones adversas a los medicamentos fueron la razón más común citada por todas las especialidades para la deprescripción de un fármaco.

Las barreras a la deprescripción se compartieron entre las especialidades y incluyeron preocupaciones acerca de interferir con los planes de tratamiento de otros médicos (ya que algunos medicamentos tal vez prescritos o recomendados por varios proveedores diferentes que no siempre trabajan juntos) y la reluctancia del paciente a dejar de tomar medicamentos prescritos.

La mayoría de los geriatras (73 por ciento) dijeron que podrían desprescribir un medicamento que no se esperaba ser beneficioso a los pacientes que tenían una esperanza de vida limitada— en comparación al 37 por ciento de los internistas generales y el 14 por ciento de los cardiólogos.

Más geriatras (26 por ciento) reportaron preocupaciones sobre la cognición (la capacidad de pensar y tomar decisiones) como una razón para la deprescripción, en comparación al 13 por ciento de los internistas generales y el nueve por ciento de los cardiólogos.

Los investigadores concluyeron que su encuesta mostró que geriatras, internistas generales y cardiólogos frecuentemente consideran la deprescripción de medicamentos cardiovasculares. Señalaron que la implementación exitosa de la deprescripción centrada en los pacientes requerirá mejores comunicaciones entre todos los médicos y sus pacientes.  Los investigadores dijeron “Esperamos que nuestro estudio contribuya a avanzar en la deprescripción como una estrategia centrada en el paciente que puede mejorar la seguridad de la práctica de prescripción de medicamentos y mejorar la Salud de los adultos mayores.”

Si usted toma varios medicamentos, es posible que tenga preguntas sobre sus propios planes de tratamiento y cómo se pueden cambiar o mejorar para adaptarse mejor a sus necesidades. HealthinAging.org ofrece una gama de recursos para aprender más acerca de cómo los medicamentos nos afectan de manera diferente a medida que envejecemos, así como los pasos que puede tomar para discutir el manejo de medicamentos con sus profesionales de la salud. Recuerde: Nunca deje de usar un tratamiento prescrito ni realice cambios en sus medicamentos sin hablar con un profesional de la salud primero. Si experimentas un efecto secundario grave o un evento adverso relacionado con los medicamentos que puedes estar tomando, llama al 911 inmediatamente.

Este resumen es de “Perspectivas médicas sobre la deprescripción de medicamentos cardiovasculares para adultos mayores.” Aparece en línea antes de su impresión en el número de Noviembre de 2019 de la Revista De La American Geriatrics Society. Los autores del estudio son Parag Goyal, MD, MSc; Timothy S. Anderson, MD, MAS, MA; Gwen M. Bernacki, MD, MHSA; Zachary A. Marcum, PharmD, PhD; Ariela R. Orkaby, MD, MPH; Dae Kim, MD, MPH, ScD; Andrew Zullo, PharmD, PhD; Ashok Krishnaswami, MD, MAS; Arlene Weissman, PhD; Michael A. Steinman, MD; and Michael W. Rich, MD.

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